Son frecuentes los trastornos del sueño durante el embarazo y en estos
casos el tratamiento homeopático es de elección por su eficacia y falta de
efectos secundarios, Sobre todo hacia el final la capacidad de la vejiga urinaria
es poca por lo que es casi normal que se interrumpa el sueño cada dos o tres
horas. Hay otras situaciones que merecen tratamiento como la provocada por
los movimientos del feto que cuando son dolorosos o despiertan a la madre se
calman con Árnica 30CH. Otra causa común de despertar doloroso son las
rampas de las pantorrillas que se alivian rápidamente con Cuprum o con Nux
Vomica en diferentes casos. También y debido a la especial sensibilidad de la
embarazada, el insomnio puede ser de origen emocional o por excitación, para
éstos casos tenemos remedios como la Pulsatilla, la Ignatia o la Coffea que
elegiremos en función de las características de cada persona. El insomnio no
tiene por qué afectar al feto, pero agota a la madre y la deja sin fuerzas para el
parto por lo que ha de ser considerado con atención y cuidado.